Los Flamingos y Octubre Polar pasan por La Casa De Las Musas en Burgos

Hasta el momento nunca había comentado detalles míos personales en ninguna entrada, pero por una vez me parece interesante remarcar que el pasado sábado 2 de noviembre tenía un catarrrazo de caballo. ¿Hay algún plan mejor que irse a Burgos (donde se fabrica el frío), en noviembre, un fin de semana que llueve, y estando resfriado? Pues sí, ir a Burgos con todo lo anterior pero a ver a los amigos de Octubre Polar y Los Flamingos.

Nos encontramos ante dos grupos que conectan con el público antes, durante y después del concierto, porque derrochan energía, están llenos de ilusión, y se preocupan por poner cara y voz a las personas que están al otro lado del escenario. Aprovechamos para agradecerles a ambos que sacasen unos momentos durante la prueba de sonido para poder atendernos y realizar con ellos una breve entrevista, las cuales podréis leer muy pronto en la web.

El evento tuvo lugar en La Casa de las Musas, ubicado en pleno centro de Burgos (aunque también os digo que viviendo en Madrid, todo lo que esté a un radio de 40 minutos andando me parece que está en el centro). Con bastante puntualidad tomaron el escenario Los Flamingos, alias “Los Flams” (nombre artístico del nombre artístico, a ver dónde habéis visto eso). Les acompañamos a hacer un repaso por sus dos EP publicados hasta el momento, Viaje infinito (2018) y Reyno (2019).

 

Venimos a disfrutar, a que nos conozcáis, y a que nos recordéis

 

Comenzaron por el primero de ellos con “El Momento” y dándonos la bienvenida a “Bora Bora“, unos sonidos con pinceladas tropicales que contrastaban con la lluvia casi horizontal que sucedía tras la puerta. Un arranque de concierto que directamente nos transportó a la época estival. “Venimos a disfrutar, a que nos conozcáis, y a que nos recordéis“, pocas cartas de presentación son más completas con menos palabras.

Hay muchas cosas cosas que me gustan en un concierto, más allá del simple hecho escuchar la música en directo (que ya es una sensación adictiva), como por ejemplo sentir la energía que transmite el público. Habiendo asistido a conciertos en salas con más o menos aforo, en estadios y en festivales de pequeño y gran formato, al final te das cuenta que lo importante es precisamente esa energía en el ambiente. En este caso, nos encontramos entre un público variado (desde grupos de jóvenes que acudieron expresamente al concierto hasta gente que se encontraba en la cafetería y decidió quedarse a verles), y que en general, como ya comentará Guille de Octubre Polar posteriormente, proyectaban unas ganas por disfrutar y un respeto por la música que me pareció admirable y digno de remarcar.

Continuaron con “Todo Empieza“, en la que los sintetizadores robaron protagonismo a las guitarras, para devolvérselo en “Parásitos“. Quienes ya les han escuchado en directo saben que esta última tiene un final (en el que se repiten los versos “No puedo controlar su forma de mirar, no quiero controlar su enfermedad“) que pese a que no llegó a grabarse, sí acostumbran a tocar en los conciertos a continuación de la misma. Esta es otra de las sorpresas que se llevan quienes siguen su discografía pero no les ha visto antes en acción.

Justo en el ecuador del concierto decidieron intercalar en su setlist el cover de una canción, que Néstor comentó que se debía al “backgroud familiar” del que habían bebido. Un tema original de Alaska y Dinarama que posteriormente versionaron Deluxe (y que Xoél López de vez en cuando rescata en su repertorio). Dicho lo anterior, sólo podíamos referirnos a “Perlas Esangrentadas“. “A ver si os mola“, planteaban en su introdución. Pues sí, Néstor, nos mola. Nos molan mucho esas “perlas inolvidables” (Ya he manifestado en repetidas ocasiones que el hecho de que los grupos versionen canciones de otros grupos me gusta más que la etiqueta de No necesita plancha).

Le siguió una canción inédita, y tan inédita que se encuentra aún en proyecto para ver si finalmente la incorporan al nuevo álbum. Es la segunda vez que la tocan en directo (la primera fue en su anterior concierto en Madrid) y de la cual tendremos la suerte de is siguiendo su evolución hasta ver el resultado final, esperamos no dentro de mucho.

Ya enfilando la recta final, decidieron enlazar el final del primer disco (“Viaje Infinito“) con el inicio del segundo (“Caída Libre“), dándoles cierta continuidad temática y argumental. Para acabar, se despidieron con “Euforia” y “Reyno“, la que fue primer single del disco homónimo, dando paso a los compañeros de Octubre Polar.

“Esto es lo que nos nutre y lo que nos da un poquito de fuerza para seguir tocando.”

 

Pasamos de Tudela a Pucela para que la banda a la que Guille pone voz arrancase con “Saldremos Vivos de Aquí“. El grupo, que se encuentra aún de gira para promocionar su trabajo La Tormenta Perfecta, el cual escuchamos casi al completo (se quedaron fuera “Canción de Domingo” y “Una y Mil Veces“), así como “Huracán” (perteneciente a su EP Luces),siguiente en el repertorio, y alguna otra sorpresa que mencionaremos más adelante.

Agradecimientos sinceros al público, en nombre de los grupos emergentes: “Muchas gracias por estar aquí, apoyándonos. Para las bandas que somos pequeñas, esto es lo que nos nutre y lo que nos da un poquito de fuerza para seguir tocando.

El homenaje a Supersubmarina se sucedió una vez más en forma de canción con “De Baeza“, a la que siguió “La Llama Eterna“, tan enérgica como su nombre.

Bajamos un poco las pulsaciones con “Ojalá“, y pasamos a “No quiero que vuelvan“, tristemente inspirada en un conocido caso de abuso en Pamplona, y que usan como su estandarte para dedicárselo a todas las mujeres. En su caso concreto, también dedicada a Bea, su mánager, una más del grupo y con la que siempre se han deshecho en halagos, que no pudo acompañarnos en esa velada.

En las últimas posiciones interpretaron la canción que me había llevado a hacerme Madrid-Burgos en las condiciones mencionadas al comienzo, “Extraños“, tema con el que el público mostró sus dotes de vocalistas y ante la cual solo hay dos opciones: o bien saltar y darlo todo, o simplemente dejar que la canción fluya en ti y escucharla con una sonrisa.

Con “Siempre serás“, Guille se bajó al público para completar en acústico los últimos estribillos de la canción, aprovechando para enlazar, también en acústico, con una sorpresa que tenían preparada para la velada. En este caso se trataba de una versión de “A Cualquier Otra Parte“, de los archiconocidos Dorian. Aprovechó el tiempo entre ambas para remarcar lo que ya insinuamos al comienzo, que la actitud del público era elogiable, y más aún al reflejarse en el silencio con el que recibieron ambas canciones acústicas.

Por último, y para poner el broche final a la actuación, volvió al escenario para cerrar la velada con “El Primer Latido“, primer single del último trabajo y canción que abre el disco.

Acabó con los correspondientes  agradecimientos a la sala, a Los Flamingos y nuevamente a la gente que apoya a la música en directo.

Epílogo

Varios días después, podemos confirmar que el resfriado se prolongó más de lo debido, pero también puedo asegurar que, a pesar de ello, mereció la pena.

Nos vemos en las salas,

Fran Salamanca

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