De izquierda a derecha: VIrginia (Duerme Simón), Paula Ferraz y Moli (Duerme Simón)

Entrevista a Duerme Simón y Paula Ferraz: “Hay que unir fuerzas”

Días antes de entrar en este proceso de confinamiento en el que nos encontramos sometidos estos días, compartimos un rato con Duerme Simón y con Paula Ferraz, en una entrevista conjunta en la que charlamos sobre algunas dificultades para bandas emergentes, sobre sinergias artísticas entre ambos artistas y cómo no, sobre sus últimos trabajos.

1. Sobre Paula Ferraz y Duerme Simón

Comenzamos hablando con Virginia y Moli, el dúo que hay tras el nombre de Duerme Simón. Originarios de Andalucía, se mudan a la capital en 2013. En 2016 publican un primer trabajo gracias a un crowdfunding, titulado Bendita Valentía, gracias al cual conocieron a Paula, habiendo sido ella una de las mecenas del disco. A finales del pasado 2019 publican su segundo trabajo Supernova.

Por su parte, Paula Ferraz, originaria de Marbella, viene a Madrid en 2015 y en 2018 publica su primer disco, Changes. Probablemente lo más interesante de esta entrevista conjunta es la interconexión artística y personal que hay entre ambos artistas. Como ya hemos mencionado, Paula colaboró en la financiación del primer disco de Duerme Simón, y nos cuentan entonces como anécdota, que tras el concierto de presentación de Bendita Valentía se conocieron en persona al firmarles ellos el disco, y que no fue hasta un tiempo después cuando volverían a cruzarse. Tras hacer ella una versión en su canal de YouTube de un tema de Duerme Simón, una fiesta de cumpleaños con alguna que otra batallita, y mantener el contacto virtual gracias a las redes sociales, accedieron a grabar y producirle el primer disco de la malagueña.

Hablamos sobre el cambio de estilo tan marcado que ha planteado Duerme Simón con respecto a su anterior disco, y nos hablan sobre la historia de su gestación. Nos resumen que tras varios conciertos con el primer disco se disolvió la banda, y decidieron cambiar el planteamiento del proyecto musical y quedarse como dúo. “Este primer disco tuvo muy poco recorrido, por así decirlo” admite Virginia.

“Cuando sacamos Supernova, tenía más sentido porque le habíamos dedicado más tiempo”

Virginia y Moli (Duerme Simón)

Moli nos recuerda algunas de las reflexiones que surgieron en ese momento: “Tomamos la decisión que quedarnos como dúo, y paramos para pensar bien bien qué queríamos hacer. Y entonces empezamos a trabajar en casa, a darle vueltas a las canciones, y estuvimos como dos años así. Cuando sacamos Supernova, tenía más sentido porque le habíamos dedicado más tiempo.”

Aclaran además que prefieren centrar los directos en tocar íntegro este último trabajo, rescatando puntualmente algún tema de Bendita Valentía. “Nos sentimos como mucho más identificados con este disco”. Por ello, como aseguran que están empezando a “reconciliarse” con el anterior, “La precuela de Supernova” como sugiere Virginia, se plantean la opción de ir trayendo a este nuevo sonido los temas del primer álbum.

Volviendo a los vínculos que les unen a Paula Ferraz y Duerme Simón, descubrimos que además de ser ellos sus productores, son también parte de la banda que la acompaña en sus directos, y además de ser ella mecenas participa con ellos haciéndoles sesiones de fotos y otros trabajos audiovisuales.

La amistad ha hecho que además profesionalmente podamos mezclar cosas”, comenta Virginia, a lo que Moli añade: “Hay que unir fuerzas”.

2. Sobre sus inicios en la música

Como hemos comentado al principio, ninguno de los tres es originario de la capital, por lo que indagamos un poco sobre los motivos que les trajeron a estas tierras.

Por su parte, Virginia tenía como reto personal venirse a vivir a Madrid una temporada. Moli, que tenía una banda en Cádiz, también se planteaba venirse a vivir esa experiencia, apoyado además por la idea de que encontraría más oportunidades laborales que donde se encontraba entonces. Aquí fue donde se conocieron, y unos siete años después (boda de por medio incluida) siguen instalados, trabajando por hacerse su hueco en la industria musical.

“La amistad ha hecho que además profesionalmente podamos mezclar cosas”

Paula Ferraz

La historia de Paula fue la más habitual en estos casos. En lugar de venirse motivada por esa idea romántica de vivir una época en la capital, se mudó por motivos universitarios. Según nos cuenta, tenía ella un grupillo en Marbella, que tras bachillerato se disolvió, comenzando a ir tocando versiones de canciones por los bares con su guitarra. Tras venir a Madrid y tocar en diversos locales y jornadas de micros abiertos, terminó por quedar prendida de dicho mundillo. “Ver todas esas oportunidades… Si yo no hubiese estado aquí a lo mejor no tenía disco, eso es así.”

Dado que los inicios en la música (al igual que en la mayoría de disciplinas artísticas) es bastante complicado (más aún en los comienzos), hablamos sobre esas o “trabajos para pagar las facturas”, como comenta Virginia. “El trabajo que paga el piso y el trabajo que paga la vida” añade. Ella es profe de piano, por lo que podemos decir que guarda relación con su vocación. “Después de todo soy docente. Me gusta mucho enseñar, me gusta mucho transmitir, y la música es lo que me da la vida.”

Moli, informático que se dedica a desarrollar aplicaciones, trabajo que remarca que le encanta, une dicha tarea con el de la música mediante la producción musical. “Una me da un sueldo, y la otra es una inversión que yo hago. ¿Me gustaría dedicarme 100% al grupo? Pues sí, pero eso tampoco depende de nosotros 100%.” Admite no obstante, que se considera afortunado en el plano laboral.

Nos añaden que hay que buscar el equilibrio entre ambas facetas, para evitar frustraciones en ese aspecto. Un sentimiento que confiesan haber sentido en algún momento, y que actualmente han dejado atrás al poder compatibilizar su pasión con pocos problemas.

“Me gusta mucho transmitir, y la música es lo que me da la vida.”

Virginia y Moli (Duerme Simón)

Por otro lado, Paula, que estudia periodismo y audiovisuales, enfoca dicho campo al mundo de la comunicación (con podcast y algún que otro proyecto de foto y vídeo), en el que la música tiene precisamente un papel dominante. Como además no le ocupa muchas horas, puede perfectamente dedicarle el tiempo suficiente a su proyecto musical personal.

No obstante, Moli remarca que hagas lo que hagas, si tienes alma de músico vas a acabar buscando cualquier vía para acabar dedicándole tiempo a ello. “Es que es lo que nos da la energía para vivir”, afirma. “Al final intentas buscar el camino para juntar lo que puedas. Por ejemplo, yo el TFG lo voy a hacer de música. La cabra tira para el monte” añade Paula.

3. Sobre inspiraciones y composición

Pasamos a hacer algunas preguntas para que se mojen un poco, intentando averiguar qué canción del otro les gustaría adaptar a su estilo. Virginia es la primera en contestar casi sin dejarnos acabar la pregunta con una seguridad impepinable: “Ghost”. Paula nos da una por cada disco de Duerme Simón: “Romper en caso de emergencia”, de Bendita Valentía, y “Sed animal” de Supernova.

{En este momento, en el archivo de la grabación de la entrevista, indiqué que Paula se manchó la bufanda con un callo de la tapa. Un dato probablemente irrelevante para el total de la entrevista, pero en su momento quedó registrado en dicha grabación, y como soy fiel a mis principios, me he visto obligado a dejar constancia de ello. Paula, espero que se te fuera la mancha.}

Hablamos después sobre el sonido que precisamente ella se plantearía en un futuro trabajo. Según nos cuenta, aún se encuentra en fase de definir precisamente ese estilo personal, puesto que hasta el momento, ella únicamente planteaba las canciones “crudas”, con los acordes básicos, y Moli como productor era quien las dotaba de vestido. Nos aclara no obstante que la confianza plena que tenía en él hizo que se dejase llevar y aconsejar en dicho proceso de producción.

“Lo importante es que la canción, con una guitarra sola o un piano solo, funcione.”

Paula Ferraz

De hecho, ella ya juega con dichos cambios de sonido según si plantea su directo sola o con banda, llevándola incluso a cambiar la mentalidad entre ambos conciertos. Virginia entonces habla del valor de las canciones en sí: “Lo importante es que la canción, con una guitarra sola o un piano solo, funcione. Si la canción no funciona cruda, difícilmente va a funcionar producida.” Nos habla de alguna canción concreta “Recordar por ejemplo que la hice en el piano entera, tal cual, él la escuchó y dijo ‘Esto se queda así’. Se la enseñamos al productor y dijo ‘Esto se queda así’. Es verdad que tiene muchas movidas, tiene muchos soniditos, pero cuando la toco sólo con él a la guitarra, o sólo yo al piano funciona igual” Y menciona también el mismo fenómeno con una canción de Paula: “Cuando escuchas Tormenta Nº1 con acústica, sin acústica, con poema, sin poema, con toda la banda… y funciona. Porque son canciones que están bien hechas

Puesto que el orden de los temas en un disco no suele ser azaroso. ¿Cuál sería el sentido de comenzar con “Say Goodbye”, que a priori suena a despedida apoyado por la melodía que tiene una cierta componente melancólica? Nos cuenta cómo decidió ubicarlas en el disco:

Yo lo pensé: ¿En qué orden pongo las canciones? Porque tenía claro qué canciones poner.”

Indica también que aunque esta canción tuviese un mensaje similar al de “Volar”, el sentido de la que abre el disco tiene matices más personales:

Están en orden cronológico, según fueron compuestas, y “Say Goodbye” yo se la escribí a mis padres cuando me fui de casa”. (En este momento Virginia admite que se acaba de enterar del mensaje).

Por eso quería que estuviese sola, la saque un año antes para decir: esto es lo que yo era antes de llegar a Madrid, este es mi origen”.

 “Lo más normal es que tu escribas de amor y desamor, pero se puede escribir sobre muchísimas más cosas” comenta Virginia. ¿Es realmente tan difícil escribir sobre cosas bonitas que no sean siempre dramas? A ella le ha inspirado  mucho la frustración, lo que compara con golpe en la mesa para decir “Aquí estoy”. También nos indica que temas como “Bailando en la oscuridad” o “Recordar” tienen un trasfondo que no es para nada triste.

Moli también comparte su opinión al respecto: “Da la sensación de que cuando estás contento, estás tranquilo, y cuando estás tranquilo, te da igual, no piensas en lo feliz que estás. Sin embargo, cuando estás cabreado o estás con rabia, estás más motivado para darle caña a eso.” Un razonamiento similar al que nos dieron los amigos de Mr Mackenzie como nos contaron en ESTA ENTREVISTA.

“El mensaje de Supernova es: sé tu mismo y que te importe una mierda lo que piense el resto de la gente.”

Virginia: “Para mi ha salido de una manera muy fácil investigar en otros sentimientos.” Comentando que quería escapar un poco de las temáticas más frecuentes sobre dramas en el mundo, estar triste o estar frustrado. “El mensaje de Supernova, aunque hay muchas canciones que vienen desde el enfado, es ‘sé tu mismo y que te importe una mierda lo que piense el resto de la gente. Defiende lo qué tu eres y a tomar por saco.” Asegura que, aunque haya canciones que se inspiren en personas o situaciones en concreto, todas defienden la unicidad y autenticidad.

En este proyecto han probado algo de la faceta en la que predominaba su compañero, ya que Moli se ha acercado más a la letra y Virginia a la producción. Comentan a modo anecdótico el proceso de composición de algunos temas, en los que por diferencia de horarios se dejaban grabadas partes de canciones, y al día siguiente el otro lo escuchaba, se inspiraba, lo completaba con otros acordes o letra, y así de manera iterativa, suponiendo un trabajo realizado individualmente pero a la vez muy unido.

Virginia y Moli (Duerme Simón)

Para Paula, muchas de las canciones que componen Changes tienen una base similar a la que indicó Virginia hace unos minutos: “Mira, yo ya me equivocaré pero que es lo que yo quiera”, abogando por seguir los instintos de uno mismo y ser fiel a uno mismo, sin importar el temor a equivocarse o las posibles consecuencias. “Van desde un sitio que no es desde la tristeza, ni desde el ‘uy qué bien todo’.” A pesar de ello, admite: “Pero a mí me sale más rápido escribir de cosas un poco ‘chungas’” aclarando que chungas no quiere por qué implicar tristes. Menciona por ejemplo su primera canción protesta que ya ha mostrado en redes titulada “Ármate”: “Yo viví el 8M tan intenso que no podía no hacer una canción de ello”.

¿Se habría inspirado para la canción porque le apetecía escribir al respecto, o por el contrario, habría sentido cierta necesidad de plasmarla de alguna forma “Ambas. Yo llevaba un tiempo que la gente me preguntaba ¿y canción protesta para cuándo? Porque bueno, sí, yo hago cierto activismo y tal, pero no me salía. Y entonces de repente esta la escribí casi entera con muy pocos retoques, el 9 de marzo. Porque justo lo que había vivido la noche anterior fue tan intenso que me salió solo.” Asegura que se sintió sorprendida por lo fácil que le resultó escribirla, en comparación con otros de sus temas.

4. Sobre el panorama musical (para un grupo emergente)

Aprovechando que ambos grupos han actuado tanto en Madrid como fuera de ella, preguntamos por su experiencia al respecto, intentando averiguar si sienten que fuera de la capital hay más dificultades para las bandas emergentes, por oportunidades y posibilidad de mostrarse al público.

“Salir de Madrid es pensárselo muy bien”

Comenzamos por la experiencia de Duerme Simón, y según Virginia, hay más cantidad de salas porque hay más gente, pero las oportunidades proporcionalmente son similares: “En Madrid lo que pasa es que hay muchas salas y hay mucha gente, y también hay muchas bandas emergentes. Tampoco es que sea tan fácil aquí.”

Al final, según nos cuentan nuestros tres invitados, todo se resume a “Tú pagas, y nosotros te dejamos tocar”. Al haber más número de salas, hay más posibilidades, pero siempre partiendo de la anterior premisa. Como al final tienes que asegurar un público mínimo para poder al menos cubrir gastos, dicen que a pesar de que alguna vez se la han jugado yendo a otra ciudad, ya solo tienen en mente sus respectivas ciudades de origen: Málaga y Cádiz (además de Madrid obviamente)

Ojalá pudiéramos ir a cualquier ciudad y enseñarle nuestra música a la gente, nos encantaría” afirma Moli. “Ahora mismo estamos en un punto en que la gente no nos conoce, y es complicado. Salir de Madrid es pensárselo muy bien, compartir con bandas locales, hay que buscarse la forma de llegar a más gente, pero es complicado. Es mucha pasta invertida en gasolina, alojamiento, alquiler de la sala…”

“La visibilidad al final es lo más complicado.”

De izquierda a derecha: VIrginia (Duerme Simón), Paula Ferraz y Moli (Duerme Simón)

El tener la banda es un negocio, y hay que conseguir visibilidad, hay que invertir mucho dinero, hay que tocar bien, hay que tener buenas canciones, por su puesto” Pero, como indica Paula, a veces con eso no basta: “Las canciones, por muy bien hechas que estén, tienen que escucharlas gente, y si siempre la escucha la misma gente tienes ahí ese límite. La visibilidad al final es lo más complicado.

La experiencia de Paula con respecto a los bolos fueras de Madrid, es similar a la que nos han comentado Duerme Simón: “Yo he tocado donde sabía que tenía gente. He tocado en Madrid, Marbella, a raíz del festival de Marbella, en Vigo… pero porque sabía que había público.”

Moli: “Hablo un poco en general, y perdonadme, pero creo que aquí en España la gente, entre los que me incluyo, no solemos ir a conciertos por el hecho de ir a conciertos.” Haciendo referencia a ir a conciertos de gente desconocida en salas a descubrirlos en directo, sino que al haber mucha oferta, el público prefiere ir directamente a aquellos grupos que conoce.

Vuelven a recalcar, como también nos han ido contando las diferentes entrevistas que hemos hecho esta temporada, que las sinergias con otras bandas hacen que ambas salgan fortalecidas, permitiendo que los seguidores de una puedan salir de ese concierto con una nueva banda a la que seguir.

Si no nos apoyamos entre nosotros, esto se va al garete, porque no va a venir SONY a decirte ‘toca conmigo’.” Y añade: “Es complicado ir a conciertos sin conocer. No te lo pasas igual de bien en un concierto que te sabes todos los temas porque te gusta la banda, que si vas a una banda que no conoces, que te puede gustar o no te puede gustar, pero es distinto.” Comentando que en la cultura de otros países este fenómeno es mucho más frecuente.

5. Epílogo

Como es habitual, llegados al punto final en el que conocemos a los artistas, toca profundizar en las personas con esta breve pero imprescindible RONDA RÁPIDA DE PREGUNTAS NECESARIAS ANTES DE PODER JUZGAR A NADIE:

¿Sois de los que mandan audios de WhatsApp, o mandáis podcast?

Virginia: Podcast

Moli: Yo no mando audios nunca, jamás en mi vida.

Paula: Audios (también hablo muy rápido, eso juega a mi favor).

¿Películas o series?

Moli: Película.

Virginia: Película.

Paula: Serie.

¿Cerveza o vino?

Moli: Cerveza .

Virginia: Cerveza.

Paula: Cerveza.

¿Pizza con piña o sin piña?

Moli: SIN piña.

Paula: CON piña.

Virginia: No me importa que la tenga.

¿Colacao con grumos o sin grumos?

Moli: Sin grumos.

Virginia: Con muchos grumos.

Paula: Sin.

¿Ventana o pasillo?

Moli: Ventana.

Virginia: Pasillo, así no nos peleamos.

Paula: Ventana.

¿Los bordes de la pizza se comen o no se comen?

Moli: Se comen.

Virginia: Se mojan en kétchup.

Paula: Se dejan para el final.

¿Ketchup o mostaza?

Moli: Ketchup.

Virginia: Ketchup.

Paula: Ketchup.

Por último la más importante: ¿la tortilla de patatas con o sin cebolla?

Virginia: Con cebolla.

Paula: Con cebolla.

Moli: Con cebolla y poco hecha.

 

Agradecemos a estos artistas su tiempo y por dejarnos profundizar un poco más en su trabajo. Os dejamos POR AQUÍ la crónica del concierto que Duerme Simón dio poco después en la sala Contraclub en Madrid.

Nos vemos en las salas,

Fran Salamanca

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