Entrevista a Marsella: “No me avergüenza decir: tengo un grupo de pop, y me lo paso bien”

Hace unos días pasamos por las oficinas de All Sounds para compartir unas palabras con Germán y Nacho, el germen de esta reciente banda de pop de la que cada vez se habla más. Hemos querido conocerles un poco más tanto a nivel personal, como de grupo, habiendo tenido tiempo para reflexionar sobre música en general, y sobre Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron, su reciente trabajo debut, en particular.

1. Sobre el grupo

Para ponernos en antecedentes, resumiremos que Marsella se forma en 2018, y a finales de 2019 publica su primer disco de larga duración Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron (Cuando toquen en El Perro de la Parte de Atrás del Coche, con poner dos veces el nombre de la sala y otras dos el nombre del disco ya tengo media crónica). Han dado en total tres conciertos en Madrid, uno antes de haber publicado ningún material (en El Perro con Verona), otro también en el Perro junto a Los Invaders (en el cual estuvimos como ya os contamos AQUÍ), y finalmente el de presentación del disco en la Sala Siroco como también os contamos en ESTA OTRA ENTRADA.

Tras pasar unos intensos minutos discutiendo sobre gramática, ortografía, laísmo y leísmo, todo esto a raíz del indiscriminado y aparentemente arbitrario uso de las mayúsculas y minúsculas, tanto en el título del disco en su diseño final, como en las canciones en Spotify  (tranquilos, nadie salió herido, ni física ni verbal o auditivamente), entramos un poco en materia con la identidad del grupo. ¿Y en qué pensamos todos cuando hablamos de Marsella? ¿En la playa? Pues no. Obviamente pensamos en rosa. Y para nuestra sorpresa, dicho símbolo surgió sin premeditación, como aclaró Germán: “Fue un poco por casualidad, porque el diseñador que nos hizo esto, que también es amigo nuestro, nos pasó la primera propuesta de logo y venía sobre un fondo rosa. Es verdad que nos moló, y luego además a mí en la oficina, me lo vieron otros colegas diseñadores y me dijeron ‘hostia, te has puesto el pantone que está de moda este año (2019)’. Y se quedó un poco así el rosa. Nos hizo gracia, y como Nacho decía siempre que debíamos tener uniforme como los Hives y demás, pues dijimos ‘Hay que ir de rosa’”.

Se remontaron entonces al pasado para intentar recordar el origen de la expresión “La fiebre rosa”, menos mal que Nacho estaba para refrescarnos la memoria: “Viene de un día haciendo el gamba en casa, y entre ji-ji y ja-ja alguien soltó lo de ‘viva la fiebre rosa’, ya está”. Las grandes historias no siempre tienen detrás grandes anécdotas, recordemos por ejemplo que el nombre de “Viva Suecia” viene de un brindis, así sin más.

Aprovechando que se había abierto la veda de las anécdotas y batallitas, quisimos saber si hasta entonces tenían alguna manía, rito o costumbre como banda (que pudiéramos saber). Sin embargo, no hay nada especial salvo cuando se quedan a ensayar en casa de Nacho, que suelen bajar al mismo bar.  Además de ese detalle de poco valor periodístico, Germán nos dice que aún no ha surgido ningún rito previo a los conciertos pero que confía que terminará produciéndose con el tiempo. Con respecto a los amuletos, Nacho confiesa tener uno (aunque él no sabe que es un amuleto): unas plumas. “Esto hay que contarlo con cuidado. A ver cómo se lo cuento yo luego a mi novia” Aunque nosotros no entendemos qué problema hay en admitir que la pluma de Nacho les da suerte en los bolos.

“Nuestra música es una mezcla de The Killers con Fangoria.”

En el sonido del disco percibimos (obviamente a nivel subjetivo, ya que, al menos aún, no somos críticos) cierta reinvención del bakalao, mezclado con la música de las canciones del verano de los 90 o principios de los 2000 (antes de que los ritmos latinos lo conquistasen todo). “A mí me flipa la descripción de Iban (conocido de la banda), que dice que nuestra música es una mezcla de The Killers con Fangoria.”

Ya que salió el tema de las canciones del verano, intentamos sonsacarles si recuerdan alguna en especial, por alguna anécdota o por que les recuerden buenos momentos, y aunque Nacho no soltase prenda (dice que él no es muy de canciones del verano) Germán sí se moja, poniendo a Paulina Rubio (con su “Ni una sola palabra”) sobre la mesa. Recordamos otros temazos como Malú o Sonia y Selena, una cosa lleva a la otra para acabar hablando de Guilty Pleasures (ese concepto anglosajón para referirnos a los gustos sobre cosas que nos cuesta un poco admitir porque nos pueda dar cierto reparo).

Ahí Nacho está rápido “Cualquier grupo de Emo. Me flipa el Emo”. Y no tuvo reparos en confesar que a veces se pone My Chemical Romance o The Rasmus a todo trapo. Aunque Germán por su parte, desde que llegó a Madrid asegura que solo va a sitios donde ponen indie (abriendo un nuevo debate, como comentaremos al final de la entrevista), en una fiesta reciente en casa de unos amigos no pararon de sonar éxitos como Raúl o Chayanne (incluso llegamos a debatir lo temazo o no que fue “Salomé”, de este último artista). Nos adelantaron entonces que estaban pensando hacer alguna versión, pero no tienen claro cuál sería la canción idónea. Si estáis pendientes a sus redes, estaréis enterados de que han consultado incluso a sus seguidores sobre qué canción deberían versionar. Será cuestión de tiempo ver el resultado (Esto después de haber rechazado mi propuesta de versionar a Karina).

2. Sobre Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron, en general

Como comentamos al principio de esta entrada, en junio asistimos a un concierto suyo en el que ya escuchamos una previa de lo que terminaría siendo Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron. Dado que escuchamos más que las ocho canciones que finalmente formaron el disco, nos entraban algunas dudas. ¿Por qué quedaron esas ocho canciones? ¿Qué tenían, esas en su conjunto, que no tuviesen las que se quedaron fuera? ¿Sería simple recomendación?

Nacho lo justifica con suficientes argumentos: “Hemos cogido, la verdad, las que más nos gustaban. Queríamos hacer un disco corto, porque si llegamos a meter 15 canciones desgraciadamente no lo llega a escuchar absolutamente nadie, y menos del tirón, que a mí eso es lo que más me encabrona del mundo…” En este momento siento una fuerte conexión con ese señor, ya que como he manifestado muchas veces, además de criticar a la gente que habla en los conciertos, también soy firme defensor de a práctica de escuchar los discos enteros y en orden, ya que la mayoría de las veces se aprecia un trabajo o mensaje global que los artistas han querido plasmar así. “Soy super fan de escuchar los discos en orden, y de los discos conceptuales. Un disco, una idea” Aprovechamos para recomendarles entonces el disco de los amigos de Blanco Piñata, El Disco Del Año (del que os hablamos en ESTA ENTRADA) que cumple estos requisitos que Nacho tanto ansía.

“Queríamos hacer un disco corto, porque si llegamos a meter 15 canciones desgraciadamente no lo llega a escuchar absolutamente nadie, y menos del tirón.”

Como al final tuvimos que elegir 8, pues tuvimos que decidir cuáles se quedaban fuera. Entonces quitamos por ejemplo una que nos gusta mucho, pero que realmente es la más rara que tenemos, pero muy muy muy rara, y entonces quedaría como muy fuera del disco. Otra, porque podíamos mejorarla un poquito, y así quitando hasta que nos quedamos con estas ocho. Son las que más tienen que ver entre sí.

Efectivamente, deducimos que estas canciones tienen bastante en común. Suponemos que Germán se habrá quedado a gusto soltando todo lo que cuenta en las letras, ya que interpretamos que todas las canciones del disco tienen un tinte crudo y pesimista, o al menos cargado de decepción, dolor, rencor o tristeza Esto parece que contrasta con la primera impresión divertida y bailable que dan las melodías. Además, esto sucede en todas sin excepción, incluso en “El incierto viaje rosa“, que parece que mira al futuro a pesar de las adversidades, acaba con  “Si ahora tengo el control, fue siempre gracias a ti, aunque nunca pensaste en mí” dejando esa última puntilla agridulce final.

Germán nos confirma ese mensaje global del disco: “Siempre hemos dicho que queríamos hacer algo de contraposición” Un trampantojo musical, como les dijimos. Me parece, como mínimo, interesante, que con ese planteamiento le hayan dado una vuelta y crear estos temas tan bailables, cuando Pablo Alborán hubiese creado con este material ocho “dramones” intensos para llorar con el piano.

Y es que, analizando las canciones de este disco, interpretamos que los temas o trasfondos de cada uno son los que comentamos en el siguiente punto.

3. Sobre sus canciones en particular

5.11.16” – Añoranza al pasado. Germán matiza que además es sobre cuando te das un golpe en la vida y te levantas acordándote que ya te lo habías dado antes.

Cuando Me Hundo” – Sensación de derrota y fracaso.

Histeria De Lo Nuestro” – Decepción por desamor.

La Misma Dirección” – Orgullo que nos impide reconocer los errores.

Otro Plan De Huida” – Ganas de rendirse y huir.

El Incierto Viaje Rosa” – El esfuerzo que cuesta conseguir tus sueños. Además, Germán cuenta casi en primicia lo que llevó a inspirarse para esta canción: “Cuando escribo la letra, pienso que es una canción que voy a escribir para el grupo, para que cuando tengamos movidas y estemos en momentos bajos y tengamos ganas de mandarlo todo a tomar viento, escuchásemos esta canción, de decir, ‘oye esto es lo que estamos haciendo, ¿que será de nosotros?’”. Cobrando todo el sentido los versos de “¿Cuándo va a funcionar, si es que empieza a funcionar?

Amigos y Otras Decepciones” (el título lo dice todo)

Todo Lo Que Fui” – Enviar el mensaje de “No cometas los mismos errores que yo“.

El título de “5.11.16” nos lleva a preguntarles por qué pasó esa fecha. En resumen, en una formación que tenían previamente, dicha canción la compuso Germán con dicho grupo unos días antes de uno de esos conciertos, para el cual habían incluso creado unas pulseras con la fecha (“5-11-16”), y en el momento de presentar al público esa canción, le viene la inspiración y afirma que la canción se llama “5.11.16” que es lo que han puesto en las pulseras para recordar ese día. Sentimos haber roto la ilusión de aquellos que asistieron a dicho concierto, y pensasen que la pulsera se debía a que acababan de tocar en directo por primera vez ese tema. Os damos permisos para que manifestéis vuestro desencanto a través de  su Instagram.

4. Sobre el panorama musical

Un dilema frecuente hablando sobre la música en la actualidad, viene marcado por el uso de las redes sociales, ya que por un lago generan más facilidades para publicar contenido, pero por otro hay más oferta y por tanto es más difícil destacar. Con todos esos pros y contras, Nacho piensa que actualmente esa situación es mejor para ellos. “Yo creo que a día de hoy es mejor. Al final, hace equis tiempo tenías que pasar por ciertos aros sí o sí, podían hacer lo que quisieran. A día de hoy tienes otras opciones. Entonces ,yo creo que es más fácil. También hay un montón de bandas de España que están yendo a Latinoamérica, que si no fuera por este fenómeno, es que ni de coña iban para allá. Entonces yo creo que aportan más que restan. También resta mucho porque es un currazo, hay que estar todo el día encima, son diferentes redes con diferentes naturalezas, con diferentes personas, que esperan  diferentes contenidos… y al final, a día de hoy, tal y como está el mundo de la música, no tienes que hacer solo las canciones. Es las canciones, es la imagen, son las fotos,  las redes sociales… Nosotros tenemos la suerte de estar con Gamboa, pero a veces es normal que todas estas cosas te las tengas que currar tú.

Añade: “Yo estoy convencido de que al final, si tus canciones molan, a la gente le gusta descubrir música nueva, y el tío que descubre una canción que mola se la va a enseñar a sus amigos” No obstante, acaba dejando la reflexión de que igual hay tantísima oferta que también es más fácil que las canciones pasen desapercibido entre anta maraña de temas a granel en las plataformas digitales. El debate está servido.

Con los amigos de Mr Mackenzie llegamos a la conclusión de que es más fácil inspirarse para componer en torno a cosas tristes o que no te gustan, porque te incitan a querer cambiarlas (os dejamos AQUI la entrevista por si queréis saber qué más nos dijeron). Al sacar este tema con los chicos de Marsella, Germán nos da en cierto modo la razón: “Siempre se ha dicho que es más complicado escribir una canción rápida que una lenta. Y luego en el mundo de la letra, siempre pongo el mismo ejemplo de Viva Suecia, que los suecos siempre decían que para hacer una buena canción tienes que estar hundido en la mierda, básicamente. Y que al final, a la gente como que le gusta más las canciones tristes, porque es algo a lo que aferrarse, algo que buscan. No sé si al final tiene algo que ver la toxicidad, que al final también engancha y demás.” No obstante, comentamos que Varry Brava, otro grupo que nos gusta tanto a nosotros como a él, tienen unas letras nada triste y les funciona estupendamente. Aún así, indica que “Satánica“, de dicho grupo, es de las que más le gustan siendo sin embargo de las que más se desmarca de su estilo, siendo esta algo más oscura.

Abrimos entonces el gran debate, ¿Qué es el indie? Planteo que para mí, dicho término se refiere a una etiqueta. Al igual que en los 80 estaba la movida madrileña, que englobaba varios estilos que se relacionaban más por temas de imagen, contexto o ambientación similar, ahora la palabra indie se refiere a todos esos grupos que tocan en este tipo de festivales, grosso modo. No obstante, nuestros dos protagonistas de esa tarde tampoco se ponían de acuerdo. Por un lado, Nacho afirma que se trata de una etiqueta: “Yo al indie lo llamo tontipop. Es un montón de gente que quiere ser rockera pero tocan pop. Pero como no se atreven a decir ‘hago canciones de pop’, pues se han inventado la etiqueta de indie. Pero Varry Brava es un grupo de pop, Viva Suecia es un grupo de pop, Miss Caffeina es un grupo de pop, y Supersubmarina es un grupo de pop. Yo lo llamo tontipop un poco por ridiculizar esa carencia de no atreverse. Marsella es un grupo de pop, y a mí no me avergüenza decir: tío, tengo un grupo de pop, me gusta tocar en un grupo de pop, y me lo paso bien.”

“Yo al indie lo llamo tontipop”

Hay gente que dice ‘jo, tio, yo es que toco trash metal y soy capaz de tocar 60 acordes en un segundo’, pues enhorabuena. A mí me gusta esto, y me divierte hacer esto con mis colegas“, remata.

Germán, aunque le da en parte la razón, opina justo lo contrario: “Para mí sí que es un género, en el sentido de que por ejemplo Vetusta Morla e Izal siguen siendo indies, y están en discográficas de alto nivel. Pero yo creo que Nacho tiene razón en el sentido de que cuando hablas de pop, te vas al pop de hace unos años: David Civera, La Oreja de Van Gogh, Pereza, El Amaral de hace unos años, El Canto del Loco… un estilo quizás un pop más pachanguero o comercial. Y creo que surge la necesidad de crear este género nuevo que engloba a toda esa gente que está por aquí. Aunque sea el mismo género, pop, para mí no es el mismo estilo, por eso creo que ha habido esa necesidad de llamarlo de otra manera.”

Cuando les preguntamos por otros grupos emergentes (ya sean indies, pop, o como quieran llamarlo) con los que les gustaría compartir escenario, no dudan ni un segundo y comienzan a salir nombres: “A mí me gustaría tocar con los chicos de Glas, y mangarles sus conocimientos de los teclados, que hacen cosas que están muy chulas. Además el disco que han sacado, me gusta mucho, la verdad es que está muy chulo.” Nos cuenta Nacho.

Astropålido también mola. Además les conocimos porque les hicimos un videoclip hace tiempo, y ya veíamos que era un grupo que tenía todas las de subir, y están subiendo como la espuma.” Y se sucede ahora el piropo musical más bonito de la tarde: “Entonces antes de que dejen de ser emergentes podemos intentar tocar con ellos.

No paran de salir nombres, como Los Marcianos, (una mezcla entre Los Planetas y Triángulo de Amor Bizarro según Nacho), Moito o Sugarcrush. Además, Germán remata: “Cualquiera que esté leyendo esto, ya sabe con quien colaborar“.

5. Epílogo

Ahora que ya conocemos un poco más a Marsella como grupo, es hora de conocerles como personas, por ello siempre dejo para el final esta sección sobre preguntas rápidas necesarias antes de poder juzgar a nadie.

¿Cerveza o vino?

Ambos al unísono: Cerveza.

¿Pizza con piña o sin piña?

Germán: Con.

Nacho: ¿Cómo que con piña?

Germán: Con piña, con piña.

Nacho: Pon en la entrevista: “Se busca nuevo amigo”. La pizza con piña jamás.

¿Los bordes de la pizza se comen o no se comen?

Nacho: Se comen.

Germán: Se dejan para el final, y si tienes hambre te los comes.

¿Colacao con grumos o sin grumos?

Nacho: Sin.

Germán: Sin.

¿Ventana o pasillo?

Germán: Pasillo, para sacar la pierna.

Nacho; si es en tren ventana, si es en avión pasillo.

Por último la más importante: ¿la tortilla de patatas con o sin cebolla?

Nacho: Me da igual, tortilla de patatas siempre (uno que no se quiere mojar, aunque luego dejase entender que con cebolla, pro casi por presión social).

Germán: Con cebolla rosa.

Muchas gracias a Marsella por atendernos y a All Sounds por abrirnos las puertas de sus oficinas. Les deseamos mucho éxito con Aquellas pequeñas cosas que nunca se fueron. y que sigan contagiando su locura por todos los escenarios que pisen.

Nos vemos en las salas,

Fran Salamanca

 

 

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