Pol vuelve, a Málaga, con su 3.14 para quedarse

Pol 3.14 ha vuelto, ¡no sabéis la de tiempo que llevo queriendo decir esto! Y lo hace pisando bien fuerte con su último trabajo “Conexiones Artificiales” (La Cúpula Music Records, 2019), disco grabado en los Estudios NEO de Aranda del Duero (Burgos) con la ayuda de José Caballero y Fermín Bouza; del que ya conocemos canciones como “El Camino Inverso” y el último doble single presentado el pasado mes de marzo, “Inmortal” y “Pedro y el Capitán”.

Este trabajo recoge 11 canciones cargadas de pureza, madurez y renovación, pero sin perder la esencia del pop-rock que lleva su sello y, que tanto hemos cantado en algún momento de nuestra vida, porque seguro que si no te has desatado en la ducha con “Bipolar”, has subido la radio en el coche cuando sonaba “Lo Que No Ves”, o bien, tarareado “Al Mundo Entero”, versión de la canción que el grupo británico New Seekers hizo popular en los 70, cuando salía el anuncio de la marca publicitada en televisión.

La imagen puede contener: 1 persona, tocando un instrumento musical, noche y exterior

He de decir que yo, mientras la gente abandonaba la sala de un cine tras ver una de las películas más taquilleras en España en 2010, como fue “A Tres Metros Sobre el Cielo”, me he quedado pegada a una de sus butacas para escuchar “A Ras del Cielo” en los créditos de esta. En la gran pantalla también ha sonado “Jóvenes Eternamente” poniendo melodía a “Fuga de Cerebros 2”.

Y no solo lo hemos disfrutado en este formato, si no que ha sido acompañamiento musical de dos de las series más míticas que encontramos en la historia de Globomedia, emitidas en Antena 3, como son “Los Hombres de Paco” y “El Barco”.

Muchas fueron las adolescencias marcadas por la voz de este artista, la mía bien incluida, los romances marcados con sus canciones, las soledades acompañadas de su música, las depresiones y post rupturas, los momentos “corta venas” y las desconexiones con ella. Así que, puede que de primeras no os suene el nombre, pero estoy segura de que si os pongo un fragmento de cada uno de los hits que este madrileño lleva a su espalda, sabéis de quien os voy a hablar.

Joaquín Polvorinos, o Pol como le gusta que le llamen, regresó a Málaga el pasado sábado 27 de abril con su nuevo disco que está a puntito de salir del horno el próximo 17 de mayo (podéis reservarlo firmado en el siguiente enlace: Conexiones Artificiales en Fnac) y que los que hemos podido disfrutar del acústico de esta gira ya lo tenemos en nuestras manos.

Esa noche nos reunimos, en la Sala Black Velvet de Torremolinos, los fans más incondicionales que tanto tiempo llevábamos sin verle, y es que hace más de seis años y medio que no disfrutábamos las canciones de este artista en esta ciudad.

Allí pudimos escuchar algunos de sus temas nuevos, donde tampoco faltaron los de sus anteriores discos coreados por todos, como ocurrió con “Lluvia en las Pestañas”, que fue la encargada de abrir la veda del directo de presentación de esta nueva etapa.

El mundo se irá a la mierda y no sabremos lo que va a pasar, como bien nos recordaba Pol, pero un “Tú y yo, tú y yo, tú y yo, tú y yo…” bien fuerte nos llevaba hasta “Inmortal”, uno de los dos últimos single presentado de “Conexiones Artificiales” (2019). Tras este temazo llegó el favorito del cantante: “En Shock”, fruto de su segundo disco “Jóvenes Eternamente” (2012), y donde, gritando al unísono un largo “Que no…”, nos dejaba con una canción que solo unos pocos de los presentes conocíamos, “La Resistencia”.

Y es que no solo se vive de hits, anterior a esta nueva andadura en la que le acompaña, merecidísimamente, el 3.14 de nuevo, encontramos a un Pol que recoge, cargado de valentía y sin marca, un disco autoproducido, llamado “SOLO” (2014), grabado en Estudio Q, y que merece mucho la pena pararse a escuchar.

Volviendo al concierto, Pol nos alegaba que era el momento de cantar un hit del que solo nosotros éramos los responsables de haberlo convertido en ello, llegaba el turno de desvivirse con “Bipolar”, y es así como regresábamos a recuperar uno de los temas de su primer álbum publicado bajo el mismo nombre de la banda, Pol 3.14 (2010). Con un prolongado “Ojalá…” y siendo “Jóvenes eternamente…” se hizo un momentáneo silencio, acompañado de aplausos, que hicieron que nos rompiésemos con el último estribillo de este tema.

Tras ver despegar un avión en el cielo, llegaba el momento de disfrutar del soplo de aire fresco que nos dejaba “El Camino Inverso”, primera canción publicada del disco que solo era cuestión de tiempo que nos viniera a presentar y que nos atrevimos a corear.

Un largo “Oh – oh, oh – oh – oh – oh, oh…” nos llevó hasta “La Terminal” donde llenos de turbulencias nos empezamos a quitar chaquetas porque ya habíamos entrado todos y todas en calor.

Era momento de guardar silencio y de dedicarle a su amigo “Charlie1807” este tema, que lleva por nombre el nick en redes de su protagonista, y que le compuso en un complicado momento. Como nos dice él en el mismo, al final todos somos olas, y es que aunque respire hoy libre desde la montaña, esa noche nos acompañaba, tenía su hueco allí.

En el escenario no estaba solo, en este acústico le acompañaba Carmen Alvaredo a la guitarra y, tras un fuerte aplauso pedido para ella, era momento de recurrir a su antidepresiva “Desde Aquí En Mi Cabeza”, pero no antes sin cedernos el privilegio de mandar a la mierda a elección propia a la persona que deseáramos. Antes de escuchar este estribillo calificado por él como poesía pura, lo cual comparto, un espontáneo decidió subirse al escenario para dedicárselo a quienes se encargan de joder, sí, joder con sus conversaciones, y romper así el clima creado y el  clímax que pretendemos alcanzar quienes vamos realmente a disfrutar de la música en directo.

Tras organizar el desastre, todos nos animamos con “Piensa”, canción que a día de hoy sigo recurriendo en ciertos momentos para cargarme del positivismo que desprende. El fin se acercaba y rompiendo las barreras del ruido, invitados a dejar a un lado la timidez, dejamos nuestras sillas y nos agolpamos a los pies de un escenario para así arrasar con la conocida “Lo Que No Ves”.

Tras dejarnos la garganta en ella, y haciéndola tan de todos los que estábamos allí, creamos un ambiente mágico donde seguimos caminando por el hilo de la nostalgia cantando así la romántica, y tan de baile nupcial como califiqué en mi adolescencia, “Jóvenes Eternamente”.

Ya sí que tocaba despedirnos pero no sin antes volver a sacar del cajón “Bipolar”, para paliar las ganas de más con las que nos había dejado tras la escucha al inicio del concierto. Arrasando así como buenos kamikazes, los tipos raros nos dejamos la garganta aún más en ella guardando así un momento en mí para recordar.  El mismo espontáneo se volvió a subir en el escenario regalándonos un rap inesperado acompañado por la guitarra de Carmen, tras esta improvisación, y con Pol desde el público dejándonos con un Ojalá, saltamos de nuevo y nos dejamos sentir y llevar como si todo se acabara, por el maravilloso poder que regala el compartir música.

 

Recordando el final, puedo asegurar que en la Black Velvet esa noche hubo juerga refrescando los buenos tiempos y dejando allí el renovado aire que abre los nuevos comienzos. Te pido así, ojalá, verte pronto de nuevo Pol.

 

@ireneelopez_

 

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